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domingo, 27 de septiembre de 2026

Preventorio de la Savinosa

 

Este mítico lugar estaba en mi lista pendiente para visitar desde hacía muchos años y no es precisamente un lugar desconocido, pero no accedí a su interior hasta este año 2026 porque durante décadas estuvo ocupado por diversas personas que vivían allí, se habían adueñado completamente del lugar y además lo vigilaban.

A pesar de ser un lugar que está en muy mal estado y prácticamente en ruinas, es muy interesante a nivel histórico, arquitectónico y documental.

Se comenzó a construir en el año 1928, fue diseñado por el arquitecto Francesc Monravà i Soler y fue inaugurado en 1932 como preventorio antituberculoso infantil.

Al contrario de lo que piensa mucha gente, este lugar no era un hospital ni un sanatorio y los preventorios no eran hospitales o sanatorios: eran centros donde alojaban temporalmente a niños sanos con riesgo de poder contraer la tuberculosis, normalmente eran niños que vivían en entornos vulnerables o hijos de familias que ya habían contraído la enfermedad. 

Estos centros eran gestionados por el Patronato Nacional Antituberculoso y siempre se ubicaban en zonas naturales y aisladas, se alojaba a niños de todo el país durante meses para evitar y prevenir el contagio de la tuberculosis, a los que ya estaban afectados se les ingresaba en los sanatorios. Hubo decenas de preventorios distribuidos por todo el país. 

Durante la guerra civil (1936-1939), el preventorio funcionó como hospital de sangre para atender a los heridos del bando republicano en la Batalla del Ebro.

En el año 1941 fue abandonado, pero no volvió a abrir como preventorio hasta el 1946 y estuvo alojando a centenares de niños sanos llegados de todo el país hasta el año 1967, cuando Francisco Franco ordenó el cierre del preventorio debido a que la tuberculosis ya estaba prácticamente erradicada.

Aunque el lugar ya nunca más fue utilizado como preventorio, el final de su historia no termina aquí, ya que el lugar se volvió a utilizar por última vez a finales de los años 60 para alojar a familias valencianas afectadas por las inundaciones del desbordamiento del río Francolí hasta el año 1976, que fue el cese definitivo del preventorio, año en el que estas familias fueron trasladadas al barrio de La Esperanza de Tarragona. 

Dejando de lado las fechas, la parte más oscura y turbia de la historia de este lugar nunca debe ser olvidada, y es que que existen multitud de testimonios reales de personas que en su infancia pasaron una temporada en el preventorio y sufrieron múltiples maltratos y crueldad, convirtiéndose sus estancias allí en experiencias traumáticas.

Los niños que entraban eran rapados conservando un característico flequillo para que de esta forma fuesen reconocibles si se escapaban de allí, muchos comentan que pasaban muchísima hambre y eran obligados a comer una especie de gachas o piensos incomibles y bebían solo una cantidad muy escasa de agua, se les prohibía jugar y hacer ejercicio físico porque los cuidadores no querían que perdiesen peso, también eran obligados a sentarse bajo el sol en el patio con la cabeza agachada sin prácticamente moverse durante horas.

Había normas extremadamente estrictas que si no se cumplían, los niños eran castigados y golpeados, como la obligación de enjabonarse y ducharse con tiempo límite de un minuto o la obligación de dormir en determinada postura.

Aunque las familias pensaban que sus hijos estaban disfrutando de unas colonias al lado de la playa junto a otros niños, la realidad es que lo que vivían se parecía más a estar viviendo una pesadilla en un campo de concentración, por eso cuando los niños enviaban cartas a sus familias, los cuidadores las leían todas antes de enviarlas para evitar que contasen la verdad.


Aquí y al final del reportaje puedes ver también el video. 


Para comenzar algunas fotos históricas de interés:


Construcción del preventorio.


La entrada al complejo.



Niños en el patio en un lateral del pabellón principal.


Niños en la playa en 1932.


Algún tipo de evento o celebración.

Antigua foto aérea.

Dormitorios.



Dormitorios el año 1947 (Fuente: Archivo Jaume Huguet Fort/Tarragona Antiga).



Comedor.     


Aula.


El enorme recinto se encuentra ubicado en un terreno de 77.000 metros, entre la playa de la Savinosa y la de l'Arrabassada y está formado por diversos pabellones en los cuales había:  zonas de alojamiento con dormitorios, comedor, cocina, enfermería, aula, administración, sala de hidroterapia, capilla, depósito de cadáveres, despensa, duchas, vestuarios y lavaderos.


Fotos aéreas.









 Entrada principal.


El pabellón principal central, el más grande y el que cuenta con más pisos de altura.







Este pabellón es el más vandalizado y destrozado (por humanos) de todo el recinto, ya que cuando el lugar estaba okupado, esta era la parte más accesible y alejada de la zona habitada, la más "segura" sin que te viesen, por lo tanto es la parte que más gente ha visitado y también destrozado, por lo que es también la parte que menos detalles originales conserva.





Los pisos superiores de este edificio estaban en muy mal estado y solo subí al primer y y segundo piso y sin recrearme mucho, ya que a los suelos les faltaba muy poco para hundirse, algunos estaban muy abombados y otros tenían ya agujeros.


Estas escaleras crujieron y vibraron cuando pasé por ellas y más o menos en ese momento decidí que no subiría al tercer piso, pero sí al segundo a dar un vistazo muy rápido.


Seguro que aquí hubo algún tipo de figura religiosa.


El primer piso estaba fatal, los suelos parecían estar aún peor que los del segundo (algo que no comprendo ni le encuentro explicación, siempre es al revés y el deterioro y la ruina comienzan de arriba a abajo).









En el segundo piso había un extraño patio interior que me gustó y una cocina, aparte de eso no había nada más de interés. 






Aunque la vista de la fachada delantera del pabellón principal es la estampa mas típica del preventorio, a mí me gustó todavía más la parte trasera con los arcos.






Interior de los arcos.







Los lavaderos, una estancia muy fotogénica que también me gustó mucho.





Desde los lavaderos se podía acceder a otro piso que daba con este cuarto que no sé para qué se utilizaba y había unas ventanas que daban con los arcos.





Las duchas, una zona bastante tétrica y sombría.







Al fondo había también estos lavabos.








No sé que hacía aquí esta silla de ruedas, pero en la siguiente visita ya no estaba.








Una fuente decorada con la cruz de lorena, una cruz de origen religioso, heráldico e histórico que ha tenido diversos usos y significados a lo largo de la historia y que fue adoptada en 1902 como símbolo de la lucha contra la tuberculosis y se conoce también como "la cruz de los tuberculosos", la cruz también está presente en las dos columnas de la entrada al recinto.




La despensa, una zona que me sorprendió muchísimo (sobretodo al compararla con otras zonas del complejo) y en la que se nota que entró muy poca gente, ya que estaba repleta de trastos y cosas antiguas, e incluso lo que parecía ser mobiliario original del lugar.


















Ahora veamos la capilla, que se encuentra en otro pabellón. Para llegar a ella hay que pasar por esta zona que está en muy mal estado y no sé para qué se utilizaba, pero tenía unos extraños bancos pegados a la pared parecidos a los típicos de vestuario.











En este otro pabellón estaban el comedor y la cocina.







Este el único pabellón que tenía estas características columnas.















Dos lavabos bastante enteros (recordemos que en este lugar usar la palabra "entero" siempre es algo muy relativo).



La cocina, que ya no tenía techo y parecía una selva.






El pabellón de enfermería, vacío pero decadente y fotogénico.





















Aula (al fondo se puede apreciar la pizarra).




Pabellón de administración (en muy mal estado y cerrado).



Esta zona que viene a continuación se encontraba cerca del pabellón del comedor y hundida en el terreno junto a unos cipreses, era muy extraña y la verdad es que no tengo ni idea de lo que era, había algo que parecía un horno pero no lo era (no tenía salida de humos), tenía unas tuberías en el techo (posiblemente allí hubo grifos) y también unos números en la pared.
Si alguien tiene idea de lo que era esto, me lo puede escribir en comentarios.









En la parte trasera del complejo se encuentran 4 pabellones iguales en forma de L que eran los dormitorios y zona de alojamiento.
Estos pabellones son quizás los menos interesantes, estaban bastante vacíos en general.











Interior de lo que fue uno de los muchos dormitorios.



En cada uno de los pabellones había también unas picas-lavamanos muy antiguas que me llamaron bastante la atención y aunque la mayoría estaban rotas, me entretuve buscándolas todas a ver si daba con alguna que estuviese entera. 






Por fin! Una sin romper😀.








La azotea de uno de los pabellones de alojamiento.







Antiguos trenes de juguete.








Fuente ornamental en la parte trasera del complejo.







Por último la casa del médico (donde estuvo alojada la familia que vivió aquí durante muchos años). Estaba completamente inaccesible y con alarma.


Foto del interior hecha a través del agujero de una ventana (la foto es horrible, lo sé).




 


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