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sábado, 7 de diciembre de 2019

Château Vitrail


En algunas ocasiones (pocas) me he encontrado uno de esos lugares que te dejan boquiabierta, sin palabras suficientes para poder definirlos y con una sensación de estar inmersa en un sueño o en un escenario de película, ya que parecen irreales de lo impresionantes que son, pues bien, este resulta ser uno de esos lugares.

Cuando entré me quedé totalmente hechizada por la increíble belleza este lugar, aunque no todo podía ser tan maravilloso : en el interior me encontré a dos exploradores alemanes que me avisaron de que hacía un par de horas habían detenido a un explorador, ya que el lugar  tenía sensor de movimiento y además contaba con varias rondas de vigilancia al día.
Tras recibir la mala noticia y aún hipnotizada después de ver la cristalera y el comedor principal, decidí quedarme a ver el lugar y fotografiarlo con relativa prisa a pesar de que posiblemente los minutos estarían contados y la policía podía estar de camino, ya que obviamente yo también habría saltado el sensor al entrar.

Supongo que no fue algo muy prudente, pero después de quedar cautivada por la belleza, el lujo y el perfecto estado de conservación del lugar, fui incapaz de salir sin intentarlo, así que allí me quedé intentando ver el lugar y fotografiar lo más rápido posible, prácticamente en oscuridad absoluta teniendo que hacer las fotografías con largos tiempos de exposición, con un estado de nervios considerable por si de un momento a otro aparecía la policía y con una tormenta apocalíptica como telón de fondo.
Las fotografías de este reportaje no son precisamente las mejores que he hecho, pero los nervios y las prisas no ayudaron mucho.
           


El comedor













Sala de billar




Despacho



Otro comedor más pequeño








El dormitorio principal




Otro dormitorio





Lujoso cuarto de baño






El resto de habitaciones 




Otro pequeño cuarto de baño



Cocina